Por qué creé Kiyo: quería ver mi ciclo al hacer planes
Usaba el calendario para organizar el trabajo y la vida cotidiana. Lo consultaba todo el tiempo. Aun así, había información que quedaba fuera justo cuando decidía qué hacer y cuándo: la de mi ciclo menstrual. La tenía por separado, y no siempre hacía la conexión al planear.

Kiyo nació de esa distancia. Quería poder ver ambas cosas en un mismo lugar y tenerlas presentes antes de comprometerme con una fecha.
Hubo momentos en que sentía el cuerpo pesado y el ánimo bajo. Me preguntaba qué pasaba, qué estaba mal. El trabajo se me hacía más difícil; mantener la misma productividad me exigía esforzarme más. Después, al mirar el calendario, reconocí que estaba en los días previos a la menstruación. Lo entendí, personalmente, como síndrome premenstrual.
Esa es mi experiencia y mi interpretación. No explica todos los días difíciles ni significa que cualquier bajón de ánimo tenga su origen en el ciclo.
Una consulta que llegaba después
Ya tenía el hábito de usar una agenda. La dificultad estaba en reunir dos tipos de información que consultaba con propósitos distintos. En el calendario veía compromisos y pendientes. Para revisar mi ciclo tenía que acordarme de ir a otro lugar y comparar las fechas.
Quería contar con esa referencia mientras todavía podía elegir. Al decidir si acepto otro compromiso, por ejemplo, suelo mirar cuánto espacio queda. Ver la fecha estimada de mi menstruación me permite preguntarme también qué me conviene según mi propia experiencia.
En un ejemplo hipotético, estás considerando agregar una salida a una semana con varias noches ocupadas. La estimación coincide con días que, para ti, a veces se sienten más pesados. Puedes aceptar y dejar libre otra noche, proponer una fecha diferente o mantener todo como estaba. El calendario te da información para valorar esas opciones. Tú sabes qué peso darle.
Por qué aparece como color de fondo
En Kiyo, las estimaciones del ciclo pueden verse como colores de fondo en Monthly. Así acompañan a las fechas sin ocupar un horario ni bloquear un espacio para una cita.
Un compromiso indica cuándo tienes que estar en algún lugar o hacer algo a una hora acordada. La información del ciclo aporta contexto personal al elegir cómo organizar esos días. Quise conservar esa diferencia en la pantalla.
También quise dejar margen para lo que realmente ocurra. Una fecha estimada no determina cómo te vas a sentir. Kiyo no pronostica tu energía ni asigna actividades según una fase. Puedes consultar el color, pensar en tus circunstancias y decidir que tus planes siguen teniendo sentido tal como están.
En este artículo sobre el ciclo en el calendario contamos con más detalle el motivo de esa decisión de diseño.
Lo que implica poner varias cosas en un mismo lugar
Esa idea también orientó la relación entre eventos, tareas y hábitos. Un evento necesita una fecha o una hora. Una tarea importa por lo que hay que terminar, aunque tenga una fecha límite. Un hábito necesita conservar la historia de lo que vas practicando.
Daily reúne esas partes del día y mantiene sus diferencias. Si has activado el ciclo, puedes consultar también ese contexto. Para ver tu día completo, no hace falta convertir cada cosa en una cita con duración.
Conservar los registros permite además mirar hacia atrás. Hay una diferencia entre lo que planeaste y lo que completaste. Tus notas, las tareas marcadas como terminadas y los registros de hábitos pueden ayudarte a recordar cómo fue una semana cuando prepares la siguiente.
Esa revisión la haces tú. Tal vez una nota te recuerde que había demasiados compromisos; quizá encuentres otra circunstancia que quieras considerar. Kiyo no descubre automáticamente una relación con el ciclo ni decide la causa de lo ocurrido.
Un calendario que puedes usar a tu manera
Mi experiencia fue el punto de partida, pero cada persona decide qué información quiere tener a la vista. Por eso puedes usar Kiyo para organizar eventos, tareas y hábitos sin activar el ciclo.

Para quien sí lo necesita, quise acercar esa información al momento de decidir. Poder verla antes de llenar otra semana, en vez de acordarse después, era el cambio que buscaba al crear Kiyo.